Con la miel en los labios

Son los últimos tiempos del franquismo, en Barcelona, y un grupo de mujeres y hombres jóvenes, de diferentes procedencias geográficas y clases sociales, pero compartiendo ideología de izquierda, forman un grupo que se reúne habitualmente para hablar y hablar, fundamentalmente de filosofía y política.

 “Aunque algunos de ellos habían concluido ya la carrera y acudían solo a la universidad para estudiar en la biblioteca, trabajar en los seminarios, terminar los cursillos de doctorado o impartir alguna asignatura de los primeros cursos, y otros, como era el caso de  Xavier y Arturo, no habían pasado siquiera por ella, se seguían reuniendo a últimas horas de la mañana, finalizadas las clases y antes de regresar a casa para el almuerzo, en el bar de la Facultad”.

A través de la descripción de estos personajes, vamos conociendo las dificultades, las alegrías y los sinsabores del descubrimiento de la vida real a medida que van pasando los años: es difícil hacer realidad algunos sueños e ilusiones, porque ser diferente lleva aparejado un alto precio que no siempre  estamos en disposición de pagar.

“Los últimos progres”, como la autora llegó a llamarlos, representan también a la sociedad española del momento:

Arturo (poeta aragonés) el catastrofista, el apocalíptico, prefería siempre lo más duro, el mal extremo e intolerable, porque de ahí cabía esperar que surgiese la revolución, mientras que estar algo mejor o creer boba o maliciosamente que se estaba mejor, abocaba de forma automática e inevitable al conformismo”.

Pensamiento de este personaje que bien podríamos suscribir en este momento, ya que desde ese momento los problemas sociales son prácticamente los mismos, quienes estábamos allí podemos reconocerlos, y necesitan de las inquietudes personales que trabajan para lograr una sociedad más justa.

“A Xavier lo había ingresado su madre –viuda de un campesino relativamente acomodado de un pueblecito leridano- en el seminario a los diez años, porque era el chico muy espabilado, al decir del maestro, y se le iban las horas muertas leyendo cuanto papel impreso caía en sus manos, y, muerto el padre y siendo muchos los hermanos, no disponía ella de medios para hacerle cursar estudios en otro lado”.

Fórmula muy habitual que las familias encontraban, desde la posguerra, para conseguir “dar estudios” a alguno de sus hijos, las hijas se formaban en la escuela los primeros años y luego esperaban a casarse y ser madres, y que la Iglesia utilizaba para ampliar su número de vocaciones. Eran los momentos de la “España profunda”.

“Una muchacha flaca que se llamaba Pilar y que estaba preparando oposiciones a archivos, no propiamente fea –tenía unas facciones regulares y unos bonitos ojos castaños -, pero obstinada en vestir de forma permanente prendas oscuras –suéters y tejanos – que parecían sacados del ropero de una parroquia, prueba irrefutable de que su aspecto físico le tenía sin cuidado…”

Imagen que adoptan las mujeres universitarias y de izquierdas de la época, defensoras del Feminismo para lograr la Igualdad, como símbolo de su rebeldía hacia el tipo de mujer que se les obligaba a ser: sumisas, siempre a la moda para gustar a los hombres, dispuestas a ser  buenas esposas y  buenas madres y que, en muchos casos, se matriculaban en la Universidad para conseguirlo.

CON LA MIEL EN LOS LABIOS, nos narra, como eje central de la obra, la relación entre Andrea e Inés, las diferentes percepciones que del amor tienen ambas y la evolución que viven de sus sentimientos: la ilusión, los celos, el miedo a que llegue el final, la pasión, la necesidad de ocultarlo o de exteriorizarlo, …

Dos personas tan distintas como ellas, una discreta y serena: Inés, perteneciente a la burguesía prudente y conservadora, y que era, en la tertulia de la universidad, la más ecuánime y moderada; la otra puro impulso, queriéndolo todo aquí y ahora y para siempre: Andrea, hija de un arquitecto famoso perteneciente a la gauche divine, burguesía ilustrada e izquierdosa.

Amor entre mujeres en una época muy difícil que no lo admite ni respeta, sino todo lo contrario: lo hace parecer como vergonzoso, inadmisible.

–       Andrea: “De veras no lo sabes? Quiero que vivamos juntas las dos, sin exhibicionismos pero sin miedo ni vergüenza. No quiero la luna, o tal vez sí, tal vez consiste mi luna particular en vivir contigo.”

–       Inés: “eso no puede ser, tesoro.”

–       Andrea: “¿Por qué no? ¿A ti no te gustaría?

–       Inés: “Claro que me gustaría, pero no puede ser. No iba a salir bien con tantas circunstancias en contra.”

La relaciónque se establece entre estas dos mujeres cambiará la vida del grupo y muy especialmente la suya.

Una relación apasionada y apasionante que acaba conformando una espiral destructiva: la pasión permite que todo funcione cuando está presente, y con la misma intensidad lo termina cuando desaparece de alguna de las  partes implicadas.

Carmen Gómez

Esther TusquetsEsther Tusquets Guillén (Barcelona, 1936 – 23 de julio de 2012) Escritora y ensayista española. Fundó y dirigió la editorial Lumen. Estudió Filosofía y letras, especialidad Historia, en Universidades de Barcelona y Madrid. En 1978 publica su primera novela, “El mismo mar de todos los veranos”, que formará una trilogía junto con “El amor es un juego solitario”, Premio Ciudad de Barcelona en 1979 y “Varada tras el último naufragio” de 1980. Sus escritos hablan de su obsesión por el pasado, y sus consecuencias en el presente. Las protagonistas de sus libros son siempre mujeres de tal forma que los críticos hablan de la llamada «conciencia femenina», descrita desde una óptica que parte del conocimiento, por una parte psíquico y por otra sexual, de una mujer madura que desdeña el pudor. Sus últimos libros autobiográficos son una buena prueba de ello:”Confesiones de una editora poco mentirosa” (2005),”Habíamos ganado la guerra” (2007),”Confesiones de una vieja dama indigna” (2009) y Tiempos que fueron (2012), éste último escrito junto con Oscar Tusquets, su hermano. La narrativa de Tusquets tiene un estilo claramente innovador y es una de las pocas escritoras españolas que hizo de la memoria la esencia de su obra.

De http://mujericolas.blogspot.com.es

Si quieres ampliar y conocer más a la autora:

http://elpais.com/diario/1997/11/10/cultura/879116403_850215.html

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