Primer acercamiento al feminismo

Mae WestNunca he sido capaz de averiguar exactamente en qué consiste el feminismo; sólo sé que la gente me llama feminista siempre que expreso sentimientos que me diferencian de un felpudo.
Rebecca West

 

Se necesitaría la lectura minuciosa de un gran e interesante número de textos escritos por sabias mujeres sobre el Feminismo, mucho tiempo para adquirir los conocimientos que nos transmiten; pero, creo que, en un primer acercamiento, sus características y objetivos quedan perfectamente definidos en el texto:

 “Todo feminismo es impertinente, insurgente y subversivo y así lo ha sido en todo tiempo y lugar, pues efectúa una crítica radical de la organización patriarcal y propone alternativas, cuestión que no es fácil de digerir por el nuria varelasistema patriarcal, pues es éste el más universal e institucionalizado de cuantos se conocen”. Nuria Varela

 

Durante mucho tiempo el desarrollo de la humanidad tenía como única fuente de conocimiento la experiencia de generaciones anteriores, la reproducción de hábitos y costumbres, que evitaba las dudas personales porque se limitaban a imitar y se garantizaban la aprobación para todas sus actuaciones.

Pero llegó el momento en que se empezó a valorar el cambio como algo positivo, se empezó a creer que no tenía por qué existir un solo modo de vivir; que todo podía ser puesto en duda y construido de nuevo, aunque esto iba a suponer deconstruir lo ya aprendido. Ya nada es seguro y no existen las verdades universales, el pensamiento único.

Los movimientos de mujeres, y algunos precursores de hombres por la igualdad, empezaron a plantearse qué es ser hombre y qué es ser mujer. A ambos, La dominación masculina, la división sexual del trabajo, las religiones les impusieron  unas formas de vida basadas en estereotipos, estrechas, represivas, basadas en los códigos del sistema de organización patriarcal.

Aparecieron los movimientos feministas, a los que las mujeres actuales les debemos tanto, que con su acción y su reflexión han venido haciendo patentes las falsedades construidas en otros tiempos.

Todas las corrientes feministas tienen en común el objetivo de dotar a las mujeres de un espacio de igualdad con los hombres: igualdad de derechos en una democracia paritaria (constituimos la mitad de la población y, por lo tanto esa debería ser nuestra representación en todos los órdenes de la vida), partiendo de nosotras mismas, siendo conscientes de nuestras necesidades, de las situaciones de desigualdad y de los caminos que debemos recorrer para superarlas.

Me gustaría hacer hincapié en  dos de las teorías actuales: Feminismo de la Igualdad/Feminismo de la Diferencia; sobre todo por los riesgos que estamos corriendo en la actualidad con la preocupante actitud de una parte de la gente joven que vive la “fantasía de la igualdad”; piensa que en nuestro país existe la igualdad por el solo hecho de que no existen leyes discriminatorias, y eso hace que vean el feminismo como algo del pasado y totalmente innecesario.

¿FEMINISMO DE LA IGUALDAD/FEMINISMO DE LA DIFERENCIA?

La oposición de ambos feminismos, planteada en España a principios de la década de los años 80, se mantiene en la actualidad pero, afortunadamente con mucha menos fuerza que en ese momento.

Las mujeres feministas defensoras de la Igualdad con los hombres proviene, en la mayoría de los casos de organizaciones políticas y de la lucha de clases, y su objetivo fundamental es lograr lo que consideran como una prioridad absoluta: la igualdad ante la Ley, la igualdad en derechos.

El esfuerzo de todas estas mujeres en lo desde algunos sectores ha dado en llamarse “Feminismo Institucional”; su trayectoria ha tenido como consecuencia la igualdad de salarios para hombres y mujeres ante el mismo trabajo (aun quedando mucho por resolver, el avance ha sido espectacular), la creación del Instituto de la Mujer en 1983 (en la actualidad, los Gobiernos de todas las Comunidades Autónomas han creado el suyo concreto), la institucionalización de los Planes de Igualdad de Oportunidades, la nueva ley de conciliación de la vida laboral y familiar, la legislación sobre la violencia hacia las mujeres, etc.

Otra de las grandes consecuencias de este activo feminismo es, como consecuencia de su militancia activa tanto en Partidos políticos como en organizaciones sindicales,  la puesta en práctica de la Democracia paritaria que está consiguiendo la representatividad de las mujeres en los órganos de decisión de los diferentes gobiernos, a través de la antigua y ya denostada “cuota”, que obligaba a los partidos a que tuvieran una representación de mujeres del 25% en sus listas electorales (hoy se está hablando, tanto para mujeres como para hombres, de al menos un 40%).

El feminismo de la Igualdad trata de construir un mundo de personas, en el que hombres y mujeres tengamos los mismos derechos; un mundo en el que la diferencia entre los sexos, que realmente existe, sea voluntaria y en relaciones muy concretas: SI SOMOS PERSONAS, POR QUÉ HOMBRES Y MUJERES.

Estas mujeres, en contra de lo que muchas veces se ha dicho, no quieren ser hombres sino participar de sus mismos derechos; no quieren entrar a formar parte del modelo masculino que dirige la organización social, quieren formar parte del orden social y desde ahí, no desde la marginalidad a la que están sometidas, conseguir cambiar el orden establecido.

El Feminismo de la Igualdad trata de conseguir el mismo punto de partida para hombres y mujeres (igualdad de oportunidades); habla de corresponsabilidad (no de repartir tareas) en la vida familiar; en definitiva, de que el rol de género no nos socialice a hombres y mujeres de manera diferente, no haga que parezca una cuestión genética las diferentes obligaciones, oportunidades y responsabilidades que hombres y mujeres deberíamos asumir socialmente basándose en nuestras diferencias sexuales.

El Feminismo de la Diferencia se basa en la diferencia de sexos establecida por la naturaleza y hace hincapié en la maternidad como escaparate de su teoría.

Evidentemente su esfuerzo camina también hacia la igualdad ante la Ley entre hombres y mujeres, pero en el respeto hacia los diferentes modelos de ser mujer; se preguntan: “¿Igualdad a costa de negar nuestra diferencia?”

No es posible una verdadera igualdad sin diferencias, porque eso es precisamente lo que nos está llevando al pensamiento único, a la globalización mal entendida de la economía; y con estas bases contraponen la igualdad a la desigualdad, y la diferencia a la identidad.

Critican el acceso de las mujeres a puestos de responsabilidad sin haber realizado anteriormente un cambio efectivo en el modelo masculino; no les interesa al acceso al mundo de lo público desde el modelo actual, sino que trabajan por establecer claramente las bases de un nuevo modelo en el que la igualdad no sea con los hombres y su forma de vida, sino entre hombres y mujeres: ES TRISTE CONVERTIRSE EN UNA MALA COPIA DE UN PATÉTICO MODELO.

Entienden que las feministas de la igualdad eligieron la transformación de “lo urgente”: cambios legales para mejoras sociales, y ellas se encaminaron hacia “lo importante”, hacia la transformación de la vida, con transformaciones de la cotidianidad, de las experiencias vividas.

En este feminismo de la diferencia siempre corremos el riesgo de poner en valor “cualidades femeninas” que nos ha atribuido el modelo masculino y que de nuevo podrían llevarnos a las desigualdades entre hombres y mujeres, a la separación de los espacios en los que cada persona sería capaz de hacer realidad su proyecto de vida.

Pero, dado el avance social que se ha producido en los últimos años, estas dos corrientes actuales del Feminismo tienen cada vez mayores espacios de convivencia.

Por tanto, urge establecer un “pacto de género” entre las distintas corrientes feministas, los grupos de mujeres que, aunque no se consideren feministas, luchan por la igualdad y por ampliar los espacios de libertad de las mujeres. Deberá  incluir también a las mujeres que tienen puestos de responsabilidad en el ámbito público (política, sindicalismo, mundo empresarial…).

Y, como también muchos hombres se han dado cuenta de que se les encargaba una misión absurda e imposible, la de ser siempre los dominadores, los triunfadores,  y se están situando al lado de las mujeres para derribar los prejuicios que tanto nos han perjudicado y para que los niños aprendan a ser los adultos del siglo XXI en la misma medida que lo están haciendo las niñas, en el marco de la coeducación.

El principio de igualdad, significa, entre otras cosas, conseguir una participación equilibrada de ambos sexos en los espacios de la vida pública y privada.

IGUALDAD NO ES SEMEJANZA: se trata de asumir el principio de igualdad de trato como una homologación de derechos y deberes, no como una semejanza que impida una valoración de las diferencias, con todas las personas del entorno.

La igualdad de trato es una condición esencial de la democracia, en ningún caso debe interpretarse como un “asunto de mujeres”, sino  ser observada como un aspecto central del desarrollo de la vida política, social y económica; un derecho universal vinculado al ejercicio de ciudadanía; un principio democrático que afecta a hombres y mujeres, y comienza por la distribución equitativa de oportunidades en todos los ámbitos.

En la actualidad, la conciencia de género  desde el feminismo puede basarse, y debe hacerlo, desde las diferentes formas de plantear cada una de nosotras nuestro proyecto de vida; no se trata de ser iguales, ni entre nosotras ni con los hombres; pero sí de establecer unos conceptos generales que nos hagan sentirnos partícipes y protagonistas de la sociedad actual que nos ha tocado vivir. DIFERENTES PERO EN IGUALDAD DE DERECHOS PORQUE TANTO HOMBRES COMO MUJERES SOMOS PERSONAS, con los mismos derechos y las mismas responsabilidades para construir el futuro.

Nuestra base feminista, por tanto el reto del Feminismo del siglo XXI, debe ser la misma para una mujer europea, africana, asiática o de cualquier otro lugar del mundo; y esta base debe permitir que cada una de nosotras podamos elegir nuestro modo de vida en libertad.

INTERESANTE. PARA AMPLIAR

http://www.nodo50.org/mujeresred/historia-feminismo4.html

Celia Amoros-Feminismo Igualdad y Diferencia

http://nuriavarela.com/ 

Feminismo-Para-Principiantes-Libro-503917716_ML

 

 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Para reflexionar .... Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s